LA PLATA. Las alarmas volvieron a encenderse en el transporte de la capital bonaerense. Un reciente estudio elaborado por el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP encendió una luz roja sobre la realidad de los taxis platenses: la actividad atraviesa un escenario crítico marcado por una sangría constante en la cantidad de pasajeros y una caída estruendosa en el poder adquisitivo de los choferes.
Según los datos de la Encuesta de Taxis de La Plata correspondiente a julio de este año, un chofer realiza hoy un promedio de apenas 11 viajes por día, una cifra drásticamente alejada de los registros históricos del sector. La tenue recuperación que insinuaba la actividad tras el freno sufrido entre 2023 y 2025 quedó truncada por completo.
Mismas horas al volante, menos rentabilidad
El reporte de la casa de altos estudios expone una paradoja dramática: los choferes no redujeron sus jornadas de trabajo. A pesar de permanecer la misma cantidad de horas arriba del vehículo, la productividad se desplomó.
Viajes por hora: En julio de 2023 se registraban 1,71 viajes por hora trabajada; en julio de 2026 la cifra cayó a 1,27.
Caída interanual: La cantidad promedio de viajes diarios descendió un 8,3% en comparación con el mismo mes del año pasado.
Golpe al bolsillo: La recaudación diaria promedio (en pesos constantes) bajó un 9,4% respecto a julio de 2025.
El dato más impactante surge al medir el impacto acumulado: al comparar con julio de 2023, el poder adquisitivo de la recaudación mensual de los taxistas registró un desplome del 43% en solo tres años.
«Con jornadas de trabajo extenuantes que rinden cada vez menos, el sector enfrenta el desafío de adaptarse a un mercado donde la demanda habitual se encoge mes a mes y los ingresos reales se deterioran sin tregua», advierten desde el equipo técnico de la UNLP.
Cambio de hábitos: del trámite diario al ocio nocturno
Más allá de los números económicos, la investigación de la UNLP detectó una transformación estructural en el comportamiento de los vecinos platenses. El taxi dejó de ser el medio predilecto para la rutina diaria de la ciudad.
El nuevo mapa del pasajero platense
Menos rutina (-11%): El servicio quedó desplazado de los traslados cotidianos vinculados al trabajo, las compras y las gestiones bancarias de lunes a viernes.
Más ocio (+15%): El flujo de pasajeros pasó a concentrarse principalmente en salidas de recreación, nocturnidad y viajes durante los fines de semana.
Con este nuevo escenario, el gremio y los propietarios de licencias enfrentan una encrucijada inédita: cómo sostener un servicio tradicional en una ciudad donde el viaje de todos los días parece haber quedado en el pasado.






