En un clima de creciente tensión sectorial, la Unión Industrial del Gran La Plata (UIGLP) anunció hoy su adhesión total al crítico diagnóstico difundido por la Unión Industrial Argentina (UIA). Bajo la consigna «Sin industria no hay Nación», la entidad regional advirtió sobre la delicada situación que atraviesan las empresas locales y exigió un cambio de enfoque que reconozca al sector como el motor de la recuperación económica.
Una coyuntura crítica para la región
A través de un comunicado oficial fechado este 3 de marzo, la UIGLP trazó un panorama sombrío para el cordón productivo platense. Según la entidad, las industrias de la región —con especial énfasis en las PyMEs— se encuentran en un proceso de «adaptación profundo» frente al actual esquema económico, lidiando con cuatro frentes de conflicto:
Parálisis productiva: Niveles de actividad históricamente bajos.
Asfixia impositiva: Una presión fiscal que bloquea cualquier intento de inversión.
Falta de crédito: Dificultades persistentes para acceder a financiamiento competitivo.
Impacto social: Una preocupante caída en los niveles de empleo regional.
El peso de los números: Más allá del PBI
Desde la UIGLP buscaron desmitificar la idea de la industria como un sector deficitario. «La industria no es el problema, es parte fundamental de la solución», sentenciaron. Para respaldar esta postura, recordaron que el sector genera el 19% del PBI, pero su aporte a la recaudación fiscal nacional asciende al 27%.
«Nuestra contribución al fisco es superior a nuestra participación en el producto bruto. Detrás de cada fábrica en nuestra región hay un capital social invaluable», destacaron desde la entidad.
A nivel nacional, el sector sostiene más de 3.600.000 puestos de trabajo (directos e indirectos), una cifra que la UIGLP considera vital para mantener la paz social y el consumo interno.
Equilibrio fiscal sí, pero con respeto
Si bien la dirigencia industrial platense reconoció los avances del Gobierno Nacional en materia de equilibrio fiscal, baja de la inflación y modernización laboral, el tono del comunicado fue de reclamo urgente.
La UIGLP hizo eco del pedido de la UIA sobre la necesidad de respeto institucional. Instaron al Gobierno a avanzar en una agenda que elimine las «distorsiones estructurales» que el sector privado padece pero no diseñó.
«Es imperativo respetar a quienes invierten y generan empleo genuino para reconstruir la confianza que la Argentina necesita frente al mundo», concluye el documento, reafirmando su vocación de diálogo pero marcando una línea clara en la defensa del entramado productivo local.







