En un hecho sin precedentes para la ciencia regional, Federico Sisti, investigador del CONICET en el Instituto de Biotecnología y Biología Molecular (IBBM, CONICET-UNLP), ha sido designado presidente de la Sociedad Americana de Microbiología (ASM). Su mandato, que se extenderá hasta 2029, marca un punto de inflexión en la historia de la entidad fundada en 1899.
Rompiendo fronteras: De La Plata al mundo
La ASM es la organización de ciencias de la vida más grande y antigua del mundo. Aunque cuenta con más de 38.000 miembros globales, nunca antes había sido presidida por alguien que no residiera en Estados Unidos.
Sisti, quien ya formaba parte de la junta directiva desde 2024, asumirá formalmente en julio de este año bajo un esquema de gestión de tres etapas:
Presidente electo: Los primeros 12 meses (rol de vicepresidencia).
Presidente en ejercicio: El segundo año de mandato.
Presidente saliente: El año final, brindando asesoría a su sucesor.
«Es una oportunidad para promover la ciencia argentina y latinoamericana a nivel global», afirmó Sisti, subrayando que su designación refuerza la intención de la ASM de expandirse más allá del ámbito angloparlante.
La microbiología como eje del futuro
Para el investigador platense, la disciplina es mucho más que el estudio de agentes patógenos. Según explica, los microorganismos son fundamentales para:
Salud Humana: Clave en la microbiota intestinal y el sistema inmune.
Sustentabilidad: Procesos de fijación de nitrógeno en suelos y biorremediación de ambientes contaminados.
Industria: Producción de alimentos, bebidas y biotecnología aplicada.
Un compromiso con la ciencia colectiva
Sisti destaca que su relación con la ASM comenzó en su etapa de doctorado. Hoy, desde la cima de la organización, busca transformar los esfuerzos individuales en logros colectivos. Su gestión se enfocará en la defensa del pensamiento crítico y en consolidar una comunidad donde microbiólogos de todo el planeta puedan conectarse y renovar la disciplina frente a desafíos globales como el cambio climático y la resistencia antimicrobiana.







