Para Milei, Argentina solo produce dulce de leche y biromes

El presidente Javier Milei volvió a encender la polémica en torno al rumbo económico del Gobierno al defender la apertura indiscriminada de las importaciones bajo el argumento de que la estructura productiva local carece de competitividad y variedad. En declaraciones radiales, el mandatario apeló a una llamativa comparación con la economía de Suiza para justificar el ingreso de manufacturas extranjeras, minimizando el rol del entramado fabril argentino. «En Argentina solamente comeríamos dulce de leche. Tendríamos unos problemas de sobrepeso tremendos porque sería lo único que comeríamos. Y andaríamos con biromes en colectivo nada más. O sea, no tenemos muchas más cosas», afirmó.

La ligereza con la que el Ejecutivo describió la matriz productiva nacional colisiona de frente con la delicada realidad que atraviesan los sectores productivos, afectados por la caída del consumo interno, el aumento de costos fijos y la competencia de productos importados. El discurso oficial coincide temporalmente con un escenario de desastre productivo que ya se cobra el cierre de plantas industriales emblemáticas, como las terminales locales que proveían calzado para marcas globales de la talla de Adidas y Nike, además de un masivo desembarco de locales comerciales de origen chino que pone en jaque al comercio minorista de cercanía.

Lejos de la metáfora presidencial, las estadísticas oficiales del sector manufacturero reflejan una crisis profunda y estructural, especialmente en los rubros con mayor generación de empleo. La actividad industrial manufacturera registró una contracción interanual del 5,7% en mayo, consolidando una baja acumulada superior al 2% en los primeros cinco meses del año.

Los datos desagregados exponen el impacto de la recesión en las principales cadenas de valor. El sector textil encabeza el derrumbe con un alarmante retroceso del 26,2% interanual, seguido de cerca por el segmento de maquinaria y equipos con una baja del 23,4%. Por su parte, la industria automotriz, una de las naves insignia del empleo calificado en la provincia, anotó una caída del 15,9%.

La postura del Gobierno ratifica la decisión de avanzar firmemente con el proceso de desregulación y apertura del mercado local, bajo la premisa de que la competencia internacional forzará una baja de precios. Sin embargo, desde las cámaras empresarias y los sectores ligados a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) advierten que, sin condiciones macroeconómicas de competitividad ni una reforma fiscal que alivie los costos de producción, la apertura asimétrica no generará una reconversión eficiente, sino la destrucción del capital industrial remanente del país.

Más Noticias

keyboard_arrow_up