El escenario económico para las familias argentinas cierra un ciclo crítico. Según datos revelados recientemente por el Ministro de Hacienda y Finanzas bonaerense, Pablo J. López, el consumo interno atraviesa una caída sostenida que ya suma dos años de indicadores negativos, impactando no solo en la macroeconomía sino en la dieta básica de la población.
El desplome en números
De acuerdo con las estadísticas oficiales citadas por el funcionario, el año 2025 fue testigo de una contracción severa en los canales de venta minorista y mayorista:
Supermercados Nacionales: Las ventas se posicionaron un 10,3% por debajo del promedio.
Provincia de Buenos Aires: Las operaciones en territorio bonaerense tocaron su piso histórico, marcando el punto más bajo desde que se tiene registro.
Autoservicios Mayoristas: El sector más afectado, con una caída del 20,7% respecto a 2023 y un 16% por debajo de su promedio histórico.
Esta retracción en los mayoristas representa una pérdida de ventas estimada en casi un billón de pesos, un reflejo del agotamiento de la capacidad de stockeo de los hogares y comercios de cercanía.
Alerta por el consumo de alimentos
Lo que más preocupa a las autoridades provinciales no es solo la cifra fría, sino la composición de la caída. López destacó que la pérdida de poder adquisitivo está golpeando rubros sensibles que hacen al bienestar y la nutrición: almacén, lácteos, verdulería y frutería.
«Es especialmente preocupante que la caída de ingresos afecte el consumo de productos básicos para el bienestar de las familias», señaló el ministro a través de sus redes sociales.
Un círculo vicioso: Menos demanda, menos producción
El análisis del Palacio de Hacienda bonaerense vincula directamente este fenómeno con el estancamiento de la producción. Ante la falta de demanda en las góndolas, las industrias ralentizan su actividad, lo que genera un riesgo latente para el empleo y el crecimiento a largo plazo.
Desde el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, encabezado por Axel Kicillof, reafirmaron su compromiso de seguir implementando medidas para «atenuar los efectos de esta crisis» que, por ahora, no muestra señales claras de recuperación en el corto plazo.






