En un movimiento que sacude los cimientos del sector manufacturero argentino, Fate, la emblemática fabricante de neumáticos con más de 80 años de historia, anunció el cierre definitivo de sus operaciones. La decisión implica el cese total de actividades en su histórica planta de Virreyes, San Fernando, y el despido de la totalidad de su nómina, compuesta por 920 empleados.
A diferencia de crisis anteriores, la empresa propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que no se trata de un concurso de acreedores ni de un proceso preventivo de crisis. La firma optó por una liquidación total: «Se paga a todo el mundo lo que corresponde y se baja la persiana», confirmaron fuentes cercanas a la conducción de la compañía.
Las causas del colapso: Importaciones y falta de competitividad
Si bien la empresa arrastraba dificultades financieras desde hace décadas, el factor determinante fue el cambio en las reglas del mercado global y local. Los puntos clave señalados por la dirección incluyen:
Invasión de productos chinos: La apertura comercial facilitó el ingreso masivo de neumáticos importados. Solo en mayo de 2025, se registró un récord de 860.000 unidades ingresadas, la cifra más alta en 20 años.
Asimetrías de costos: Fate denunció una «brecha de competitividad insalvable» debido a la alta carga impositiva local, deficiencias en infraestructura y elevados costos laborales comparados con otros países de la región y el mundo.
Conflictividad gremial: La relación con el sindicato Sutna se mantuvo en niveles de tensión extrema durante los últimos años, con huelgas prolongadas que, según Javier Madanes Quintanilla, impidieron la producción normal.
El impacto en San Fernando
La planta de Virreyes es un gigante de 40 hectáreas con una capacidad productiva que superaba las 5 millones de cubiertas anuales. El futuro de este predio de 157.000 metros cuadrados cubiertos es hoy una incógnita, mientras los trabajadores —que se desayunaron con la noticia al llegar a sus puestos de trabajo— aguardan el cumplimiento de las indemnizaciones de ley prometidas.
«Fate es una empresa de capitales argentinos que durante más de ochenta años generó empleo de calidad… Esa identidad nos acompañará en los desafíos que se presenten hacia adelante», expresó el Directorio en un comunicado.







